Me llamo Edson, no Pelé


[Escrito por Lily Sánchez]

Cuando nací, una enfermera amiga de mi madre le dijo “Mira Celeste, está naciendo un rey y será futbolista”, mi madre contestó: “No, futbolista no, mi marido Dondinho ya es jugador de futbol y ahí no pagan mucho, yo quiero que sea médico o profesor, no quiero que sea futbolista”. 

El Rey surgió de la calles de Bauru, una pequeña localidad ferroviaria de Sao Paulo, Brasil, entre la pobreza de una familia que apenas podía mantenerse. Dondinho, su padre, terminó su carrera en las canchas a sólo 5 minutos de empezarla, por una lesión en su primer partido en las grandes ligas; Celeste, su madre, lavaba ropa por dinero. 

El futbol de Edson nació en la calles, entre la tierra y el futbol de barrio, sin zapatos ni uniformes y con pelotas hechas de calcetines y trapos cosidas por él mismo, a falta de dinero. Sus primeros trabajos fueron para conseguir balones y camisetas, vendía cacahuates en la estación del ferrocarril, lustraba zapatos y repartía la ropa que su madre lavaba. 

Ahí también surgió “Pelé”, de la boca de un pequeño niño. “Los chicos me llamaban Pelé en la calle, no sé si por error o si era alguna especie de chiste, yo peleé con el niño que empezó y le dije ‘mi nombre es Edson, no Pelé’, luego toda la escuela empezó a llamarme Pelé, Pelé, para molestarme y entonces me quedé con Pelé”. 

El pequeño niño delgado y de piernas largas solamente pensaba en jugar como su padre, llegar a ser como él, el único jugador que marcó 5 goles de cabeza en un solo partido. La oportunidad llegó a los 9 años, con el BAC, el Club Atlético de Bauru, un club del amigo de su padre, en donde 6 años después Valdemar de Brito lo vio jugar y convenció a toda la familia de llevar a Edson al Santos. 

Pese a su madre, negada a tener otro futbolista en la familia, Edson se fue con su padre y Valdermar en un viaje de 7 horas en tren a Sao Paulo y un camión más a Santos. 

Con un traje azul marino, un pantalón por primera vez en su vida y un periódico en el bolsillo, el entrenador del Santos lo llamó a la cancha, después del primer entrenamiento, ahí en Vila de Belmiro, Pelé inició su carrera a los 16 años. 

“En mi vida le debo todo al balón y le estoy muy agradecido”.  

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Recomendando

Libro
La Guerra del Fin del Mundo
Mario Vargas Llosa
1981

Citando

"La imaginación es un crimen que la realidad castiga haciendo añicos a quien intenta vivirla".
Gustave Flaubert